Recuerdos y soledad

 

Cómo dejarte ir, cuando cada lágrima mía se afianza a tu recuerdo, y cuando cada recuerdo tuyo se convierte en un vacío nuestro…


 

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La mujer y Dios

¿Qué hace tan difícil dejarlo? – le preguntó la mujer a Dios.
Tienes miedo de olvidarlo – contestó Él.
¿Y cuándo se acobardará el miedo?
Cuando dejes de llorar y estés lista para amar- le contestó.

Oración al narco


Señor narcotraficante:

Usted que da la droga al país,
Tanto a los negros como a los blancos,
Por favor  no nos mate
Ni de tarde, ni de noche ni de día.
Usted que tiene el flujo de dinero
Y que lo reparte entre toda su familia,
Considere a los pobres como de su casa
Y deles el pan nuestro de cada día.
No se vengue con las personas de la calle
Que están entre pasillos de su guerra,
Abra su corazón hacia la gente
Y no llene de balas nuestra fe y nuestra mente.
Perdone las ofensas que le hacen
Y no saque  la pistola frente a los demás,
No nos deje morir en la guerra
Y regálenos un poquito de paz.

GRACIAS…

Que así sea.

Planos paralelos


México vive una crisis. Cuántas veces lo hemos escuchado y cuántas otras lo hemos comentado. Efectivamente, México vive una crisis, pero si nos ponemos a reflexionar, realmente nunca ha dejado de estar en ella. Pienso en la  batalla de los aztecas, en la batalla de independencia, en la lucha de la revolución, en los jóvenes muertos del 02 de octubre, en las mujeres violadas y asesinadas de Ciudad Juárez y del Estado de México, en la explosión de San Juanico, las muertes de los niños en la guardería ABC, en la guerra del narcotráfico, y podría tener una lista interminable de lamentables y aguerridos sucesos que han pasado a lo largo de la historia.

He andado por territorios desérticos y por tierras de bosques, he conocido gente cansada, reprimida, lastimada, decepcionada, esperanzada… he caminado por piedras, por cemento, por lodo, por tierra, por agua, por pantanos…

He vivido de cerca el dolor, la alegría, la desesperación, la impotencia… he visto las lágrimas de una anciana hambrienta, los ojos de un niño en tono de ayuda, las manos vacías de una madre que extraña a su hija muerta, los pies cansados de un campesino abandonado…

Recuerdo una vez que mi padre me comentó de los mundos paralelos, aquel plano en donde el hubiera sí existe y donde todo lo que no hacemos en una vida, ocurre en la otra, en ese segundo plano. México ha conseguido realizar una utopía en algún plano paralelo, y quizás, puede ser, toda esta guerra sea simplemente un impotente y espantoso sueño, y cada noche al dormir, viajemos a ese plano alterno en donde nuestro país es realmente nuestro, en donde los narcos son practicantes del budismo, las prostitutas de libre elección y los homosexuales y lesbianas son reconocidos ante el gobierno y amados por todo el pueblo, en donde el presidente gana igual que un campesino y que un carpintero y donde la falta de dinero nunca ha sido un problema para las familias mexicanas…

Desgraciadamente, siempre despertamos y entonces nos quedamos en el otro mundo paralelo, en la tierra de balas, sangre, tragedia, miseria, pobreza, tristeza… ¿O será que México vive una paz en su totalidad y cansado del silencio sueña con un plano violento?

México vive una crisis, y desgraciadamente, los planos paralelos también…