Entre café y recuerdos

Tengo un pan del pasado y otro pan del presente… Tengo un café con hambre de migajas… Le pregunto qué pan quiere… No hay respuesta… Vuelvo a preguntar… Se queda mirando uno, después el otro, mira tímidamente a la azúcar como buscando una respuesta… No la tiene, se ha quedado muda… Voltea a ver la cuchara para saber si existe alguna palabra… Nada.

A los pocos segundos, el café se me queda viendo… se ha enfriado, se ha vuelto también mudo.

Viaje de encuentro

Empieza a construir flores en el camino,

A crear espacios no conocidos

Y manantiales no descubiertos.

Colorea de arcoíris tu perfume,

Planta rosas en el desierto

Y pétalos dulces en el invierno.

Aprende del viento sus desmanes

Y acaricia la vida en cada paso

De acuerdo a la fragancia de los mares.

Así, ve descubriendo el mundo de los bárbaros,

Los soles inauditos y los nudillos encontrados.

Comprueba todo lo no creíble

Y duda de todo lo comprobable.

Nunca te canses de buscar

Estrellas de mar o arbustos para rezar,

Que a pesar de que banderas tintinen su tonada,

Siempre descansarán al son de tu alborada.

Y si llegase a pasar, por alguna razón,

Que la luna roja y amarilla os cansen,

Siempre tendrás, mi niña linda,

Una guarida en esta tierra tricolor

Y en estos brazos llenos de tu corazón.

Frontera encadenada

 

Tierra de nadie,

Temblores ignorados,

Cortadas ausentes,

Misterio enterrado.

¿Cuántas muertes más necesitan?

¿Cuántos cuerpos, brazos y piernas

Faltan para acabar esta guerra?

La voz del desierto se calla,

El aire circula con miedo,

Y mientras Juárez es vigilado,

El mundo entero enmudece.

Enmudece cobarde,

Austero, cómplice…

Secuestro de fe y esperanza,

Frontera mutilada,

Justicia fosilizada.

Oración al narco


Señor narcotraficante:

Usted que da la droga al país,
Tanto a los negros como a los blancos,
Por favor  no nos mate
Ni de tarde, ni de noche ni de día.
Usted que tiene el flujo de dinero
Y que lo reparte entre toda su familia,
Considere a los pobres como de su casa
Y deles el pan nuestro de cada día.
No se vengue con las personas de la calle
Que están entre pasillos de su guerra,
Abra su corazón hacia la gente
Y no llene de balas nuestra fe y nuestra mente.
Perdone las ofensas que le hacen
Y no saque  la pistola frente a los demás,
No nos deje morir en la guerra
Y regálenos un poquito de paz.

GRACIAS…

Que así sea.

Planos paralelos


México vive una crisis. Cuántas veces lo hemos escuchado y cuántas otras lo hemos comentado. Efectivamente, México vive una crisis, pero si nos ponemos a reflexionar, realmente nunca ha dejado de estar en ella. Pienso en la  batalla de los aztecas, en la batalla de independencia, en la lucha de la revolución, en los jóvenes muertos del 02 de octubre, en las mujeres violadas y asesinadas de Ciudad Juárez y del Estado de México, en la explosión de San Juanico, las muertes de los niños en la guardería ABC, en la guerra del narcotráfico, y podría tener una lista interminable de lamentables y aguerridos sucesos que han pasado a lo largo de la historia.

He andado por territorios desérticos y por tierras de bosques, he conocido gente cansada, reprimida, lastimada, decepcionada, esperanzada… he caminado por piedras, por cemento, por lodo, por tierra, por agua, por pantanos…

He vivido de cerca el dolor, la alegría, la desesperación, la impotencia… he visto las lágrimas de una anciana hambrienta, los ojos de un niño en tono de ayuda, las manos vacías de una madre que extraña a su hija muerta, los pies cansados de un campesino abandonado…

Recuerdo una vez que mi padre me comentó de los mundos paralelos, aquel plano en donde el hubiera sí existe y donde todo lo que no hacemos en una vida, ocurre en la otra, en ese segundo plano. México ha conseguido realizar una utopía en algún plano paralelo, y quizás, puede ser, toda esta guerra sea simplemente un impotente y espantoso sueño, y cada noche al dormir, viajemos a ese plano alterno en donde nuestro país es realmente nuestro, en donde los narcos son practicantes del budismo, las prostitutas de libre elección y los homosexuales y lesbianas son reconocidos ante el gobierno y amados por todo el pueblo, en donde el presidente gana igual que un campesino y que un carpintero y donde la falta de dinero nunca ha sido un problema para las familias mexicanas…

Desgraciadamente, siempre despertamos y entonces nos quedamos en el otro mundo paralelo, en la tierra de balas, sangre, tragedia, miseria, pobreza, tristeza… ¿O será que México vive una paz en su totalidad y cansado del silencio sueña con un plano violento?

México vive una crisis, y desgraciadamente, los planos paralelos también…

Pérdida de Fe

Según nuestra cifra del INEGI, somos aproximadamente 104 millones de habitantes en México. De los cuales 10 millones sufren de amnesia y por lo tanto de violencia cotidiana, 15 de demencia por haber perdido a un ser querido, 20 tiene el síndrome de abstinencia a la justicia, 58 mantienen sus cruces y oraciones al pie de la cama para poner fin a tanta guerra… sólo un habitante tiene todas las enfermedades juntas, y además, ha perdido la Fe… Que Dios bendiga a Dios…

Entre amores y recuerdos

Entre caras vacías y manos ausentes, entre aire sin rumbo,

apareces con miedo…

miedo de tocar, de hablar, de sentir. Nuestras palabras son fantasmas a la espera de ser rescatadas.

Nuestra luna yace fríamente en su tumba, y nuestros cantares agonizan una melodía no recordada…

Y mientras nuestras gotas de ámbar se desnudan ante la indiferencia,

el miedo de tus ojos se cuela entre mis pestañas , y el amor cansado, decide

convertirse en pólvora de cáscaras.



Espejo negro


Hoy desperté angustiada, el espejo de tu sombra ha vuelto. Le he dicho que se vuelva y se marche lejos, que si quiere le consigo un nuevo hogar donde hospedarse,  donde comer, tomar, dormir. Le exigí que se fuera, pero no entendió razón. Con su larga sonrisa negra se burló de mí, intentó con vehemencia y arrebato seducirme, mutiló mis piernas, mis brazos, mi vientre, me despedazó en las sábanas de tu recuerdo y acabó tirándome en la pileta de tu ausencia. Me ha quitado la sustancia de mi equilibrio, congeló el ámbar de mis sentidos y asesinó la fragancia de mi suspiro.

He intentado escapar, pero tu espejo negro se atraviesa y me acuchilla las uñas de los pies, logrando que el piso se desangre y que mi tormenta continúe con cada letra de tu nombre. Me ha quitado el color de mis ojos, el sabor de mi lengua, el olor de mi piel… tu sombra se ha robado la mía y la ha destrozado con cada gota de mi sangre que es una gota de tu olvido.

Ahora  sólo reposo, exhausta de tu presencia, de tu aroma, de tu maldita sombra que me persigue a cada respiro que doy… mis dedos están fríos y mi pecho está adormecido… cuento uno… dos… tres… sólo para no quedarme dormida y volver a despertar con el cadáver de tu presencia.